miércoles, mayo 25, 2016

Punto de ruptura.
Las cosas se rompen , todo en la vida se rompe, nada dura eternamente y lo único realmente cierto es que todo esta abocado a tener un final.
Podemos esforzarnos por cuidar las cosas para que duren mas tiempo , podemos tener miedo a forzarlas , podemos dejar de tocarlas para que duren eternamente , pero la vida es caprichosa y nos ha maldecido con una única verdad absoluta, todo se acaba.
Hay gente que por contra, no se precupa de las cosas , las usa hasta que cumplen su ciclo y luego simplemente se compra una nueva, existen personas que acumulan cosas para sustituir con las nuevas el deterioro inevitable de las que van quedando arrinconadas.
Y luego estan los otros, los que rompen sus cosas y guardan los pedazos , los que acumulan los fragmentos de los sueños rotos sin saber que son peligrosos, que las cosas cuando su tiempo ha pasado es mejor no removerlas porque las esquinitas cortan y hacen daño.
Esa gente no duerme tranquila porque su alma esta llena de recuerdos de cosas partidas que se remueven sin querer cada vez que sueñan y les hacen sangrar por dentro.
Las cosas cuando se rompen es mejor tirarlas, no volverlas a tocar , solo recordar lo bonitas que eran ... Eso solo , si no tienes el secreto de la resina magica que todo lo arregla, el secreto del pegamento de la esperanza.
El sacramental silencio del claro bañado por la azulada luz lunar ,apenas se veía roto por algún chapoteo que hacían las ranas al zambullirse en el estanque ,el ulular lejano de un ave nocturna en su búsqueda de un tentempié vespertino o las respiraciones acompasadas de sus compañeros dormidos…

Con la espalda recostada contra el rugoso tocón retorcido que había elegido como lugar de descanso, el enano se frotó los ojos cansado por la larga guardia, eran muchas las horas que se habían deslizado tranquilas y ya apenas quedaban unas pocas para que el alba sorprendiese a sus compañeros durmientes; Envarando la espalda se deleitó en la sensación de la húmeda corteza agrietada masajeando sus doloridos riñones.
A tientas buscó con la mano el trozo de madera que había tallado en forma de pájaro dispuesto a completar su trabajo en las postrimerías de su turno de vigilia.

Entonces la vio, primero como una pequeña fosforescencia que emanaba del musgo que recubría el tocón, diminutos brotes de luz verdosa que como semillas germinadas surgían formando hebras diminutas por entre las grietas de la madera.
No había miedo en la expresión del enano, solo una ceja entornada y una mueca indescifrable en la comisura de sus labios casi ocultos por la poblada barba entrecana.
Surgieron de la madera una docena de diminutos fuegos danzantes. Ante los ahora desorbitados ojos del enano se desarrollaron otras tantas coreografías de piruetas y arabescos trazados por finas estelas, un coro de risas apenas audibles llegaron a los oídos de Gruenark y, maravillado se esforzó en entender alguna de aquellas vocecillas que le susurraban melosas palabras al oído.
Frágiles y evanescentes criaturillas aladas bailaron, rieron y giraron en alocadas persecuciones y así pasó casi una hora hasta que una de las frágiles bailarinas cayó extenuada en su regazo abandonada por el resto de sus compañeras que prestas desaparecieron entre risitas ahogadas...
Lentamente, casi sin respirar por miedo a que su aliento hiciera perecer a tan pequeño ser, el enano bajó su callosa mano y con un dedo regordete y arrugado la levantó con una ternura casi inverosímil para un guerrero de tan hosca apariencia.

Acercándosela a los ojos contemplo la mas bella mujer que jamás había pisado Faerüm, brillando tenuemente y con los ojos cerrados, pareció acurrucarse sobre la yema de su dedo y sonreír amorosa reconfortada por la calidez de la piel del enano. Lord Gruenark ladeó la cabeza, y la criatura sobresaltada se arrebujó agarrándose las rodillas con los brazos entre visibles temblores
-No tengas miedo pequeña- Susurro – Nadie va a hacerte daño…
Nada parecía indicar que aquel duendecillo comprendiera una palabra de lo que le decía el guerrero pero de algún modo innato reaccionó a la ternura impresa en la cavernosa voz… Lentamente batiendo sus alas se deslizó gracilmente por el aire hasta la poblada mejilla del enano que apenas si movía un músculo. Pocos milímetros separaban el fulgor del hada de la curtida piel , casi podía sentir el calor de pajarillo que emanaba de de ella y entonces la oyó ,o mas bien lo sitió dentro de su cabeza , no una palabra; Una sensación ,un torrente que se derramó por todo su ser . –Amor- .

-Ja, ja, ja- La risotada fuerte y sentida, desgarró el amanecer con mas fuerza que los pálidos rayos solares que pugnaban por abrirse camino entre la fronda.
El Hada salió disparada como un cohete hasta perderse en lo más profundo del bosque. –Así que los enanos también tienen sentimientos…- El que hablaba era un encapuchado, que desde la copa de un árbol del linde del claro no se había perdido, simulando que dormitaba en la rama en la que estaba encaramado, ni un solo detalle de toda la escena.
-Pixies-gruñó el enano,- siempre incordiando… ¿Y tu de que te ríes?... Baja aquí si quieres que patee tu delicado culo elfico…Dándose la vuelta ambos ocultaron sendas medias sonrisas mientras comenzaban, ahora ya no con tanta pereza, sus quehaceres diarios…
El pegamento de la esperanza.

1 Comments:

Anonymous Anónimo said...

Borron y cuenta nueva....el final es el comienzo de algo posiblemente mejor.....


Ainssss....todo el mundo esta jodio ultimamente XDxdxd

Engaaa ^_^

miércoles, 02 noviembre, 2005  

Publicar un comentario

<< Home